En el norte de Córdoba y el sur de Santiago del Estero, la producción caprina es una de las principales fuentes de sustento para las familias campesinas. En ese contexto nació La Majadita, una planta láctea que transforma la leche de cabra en quesos de excelente calidad, elaborados bajo todas las normativas sanitarias y con un fuerte compromiso social: agregar valor a las producciones de economías de subsistencia.
El desafío, sin embargo, no estaba solo en la producción. Si bien sus quesos eran reconocidos por su sabor y calidad, la marca no lograba comunicarlo: el packaging se veía desactualizado, poco atractivo y no transmitía ni la identidad del proyecto ni la excelencia del producto. Para posicionarse en el segmento gourmet, La Majadita necesitaba una nueva estrategia de marca que reflejara su verdadero valor.
Diseñar un plan estratégico de posicionamiento que fortaleciera la marca y la conectara con un mercado más amplio, sin perder su raíz social y territorial.
Desarrollo de soportes publicitarios para acompañar la difusión y fortalecer la presencia de la marca en nuevos mercados.
Este trabajo de diseño estratégico buscó tender un puente: que cada pieza gráfica transmitiera no solo la calidad del queso, sino también la historia de las familias que lo hacen posible. Así, La Majadita dejó de ser solo un emprendimiento productivo para convertirse en una marca con identidad propia, capaz de competir en el mercado gourmet y, al mismo tiempo, sostener su misión social de fortalecer la economía campesina.
Equipo: Diseño: Yanina Romano, Luisina Otero, Marcelo Federico.